Grande En el sur de Oaxaca, hay una ciudad donde las manos de los oaxaqueños, pegado con los hilos, crean verdadera nigromancia y convierten ese hábitat en piezas ponibles. Es Santo Tomás Jalieza, la Ciudad del Cinturón, la tierra donde los oaxaqueños han conseguido robustecer el nombre de su comunidad por sus dedicados y hermosos textiles que se han forjado durante generaciones gracias a las habilidades y la creatividad de sus artesanos. Con el telar de cintura. Artesanía hecha a mano